Comienzo contandote que desde que la IA llego me he preocupado por aprenderla, usarla y comprenderla. La inteligencia artificial en marketing digital se ha convertido en una herramienta cada vez más usada por emprendedoras. Sin embargo, en mis acompañamientos veo errores que se repiten y que pueden afectar la comunicación, la estrategia y la credibilidad de una marca personal o emprendimiento. Usar IA no es el problema; cómo se usa, sí.
Y esto me recuerda a cuando escucho a personas que critican los malos contenidos en la televisión o las letras de algunas canciones. Como comunicadora que soy, no creo que el problema sea el contenido en sí, sino las decisiones de consumo que hacemos como personas. Lo que vemos, lo que escuchamos, lo que creemos y cómo lo usamos es una elección personal.
Con la inteligencia artificial pasa exactamente lo mismo. No es la herramienta el problema, sino el criterio con el que se utiliza. Para mí, la IA es una mano aliada: una herramienta que ayuda a optimizar tareas y procesos, y que, bien utilizada, puede convertirse en una coequiper perfecta del trabajo humano.
Uno de los errores más comunes es usar la IA sin una estrategia de marketing clara. Muchas emprendedoras piden a la herramienta que genere textos para redes sociales, blogs o ventas sin haber definido antes su objetivo, su cliente ideal o su mensaje central. El resultado suele ser contenido genérico, poco alineado con la marca y sin intención comunicacional. La inteligencia artificial puede ayudarte a ejecutar, pero la estrategia sigue siendo humana.
Otro error frecuente es delegar por completo la voz de marca a la IA. Cuando el contenido se publica tal cual lo genera la herramienta, sin edición ni revisión, se pierde identidad. En marketing digital, diferenciarse es clave, y eso solo se logra comunicando desde la experiencia, la historia y los valores propios. La IA puede redactar, pero no puede sentir ni conectar como tú con tu audiencia, no conoce tus experiencias, tu conocimiento y no lo va a entender.
También veo muchas emprendedoras que confían ciegamente en la información que produce la inteligencia artificial. Aunque los textos suenen seguros y bien escritos, no siempre son correctos, actuales o contextualizados. Publicar datos erróneos, promesas exageradas o conceptos mal interpretados puede afectar el posicionamiento de tu marca y la confianza de tus clientas. En el uso ético de la IA, revisar y validar la información es fundamental.
Personalmente, confieso que he perdido credibilidad en algunas personas, de hecho, cercanas a mi que me re-envian “fake news” videos elaborados con IA, en donde afirman noticias y hechos que no son ciertos y que descubro simplemente al ver a las manos de las personas con 3 dedos o con un poco de mirada critica.
Otro error importante es usar la IA para acelerar procesos estratégicos que requieren reflexión, como definir la propuesta de valor, el mensaje principal o una oferta de servicios. Estos elementos son la base del marketing digital y no deberían resolverse con automatismos. La inteligencia artificial puede ayudarte a ordenar ideas, pero no reemplaza el trabajo interno ni la claridad estratégica.
También es habitual caer en la automatización excesiva sin considerar la experiencia humana. Respuestas automáticas frías, emails impersonales o contenidos en serie pueden hacer que tu marca se sienta distante. El marketing con inteligencia artificial debería ayudarte a cuidar el vínculo con tu audiencia, no a romperlo. La tecnología debe estar al servicio de la relación, no por encima de ella.
Finalmente, uno de los errores más profundos es pensar que la IA lo hace todo o que usarla resta autenticidad. Ninguno de esos extremos es real. La inteligencia artificial en marketing es una herramienta de apoyo, una coequiper, no una solución mágica ni una amenaza. El valor sigue estando en tu criterio, tu ética y tu manera de comunicar.
Usar inteligencia artificial de forma consciente puede potenciar tu marketing digital, ahorrar tiempo y ayudarte a enfocarte en lo importante. Pero para que funcione, necesitas liderarla desde tu humanidad, tu estrategia y tu propósito. Porque el marketing que conecta, inspira y vende sigue siendo profundamente humano.
En mi experiencia personal he aprendido que si dejo todo a la IA, me siento más bruta. suena feo, pero siento que estoy perdiendo mi capacidad de racionar y de entender lo que quiero comunicar. Dudo de mi conocimiento. En un momento de mi vida, al iniciar con ella, me asombraba que todo lo redactará tan bien y que las imágenes eran como casi las soñaba, amo aun, el ahorro de tiempo en cada idea, pero también comprendí que es mi mejor asistente de trabajo. Yo sigo usando mis cuadernos de hojas y esferos, pienso, analizo, escribo, investigo y luego le consulto si algo se me pasa de largo y ahí, redondeo todo. Me ayuda como complemento, pero siempre bajo mi Inteligencia Natural Humana y hacer trabajo en equipo me encanta.

